NO DÉ DESCUENTOS SIN SABER CUÁNTO DEBE VENDER PARA RECUPERARLOS
NO DÉ DESCUENTOS SIN SABER CUÁNTO DEBE VENDER PARA RECUPERARLOS Una frase muy común en los negocios es: “HAGAMOS 10 % DE DESCUENTO PARA VENDER MÁS”. Puede funcionar. El
NO DÉ DESCUENTOS SIN SABER CUÁNTO DEBE VENDER PARA RECUPERARLOS
Una frase muy común en los negocios es:
“HAGAMOS 10 % DE DESCUENTO PARA VENDER MÁS”.
Puede funcionar.
El problema aparece cuando nadie calcula:
¿CUÁNTO MÁS TENEMOS QUE VENDER PARA COMPENSAR ESE DESCUENTO?
Porque reducir el precio 10 % no significa necesariamente reducir la ganancia solamente 10 %.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
Supongamos que vende un producto en:
$100.000
y su costo es:
$70.000.
Antes de otros gastos, cada unidad deja:
$30.000.
Ahora decide ofrecer:
10 % de descuento.
Nuevo precio:
$90.000.
El costo sigue siendo:
$70.000.
Lo que queda por unidad pasa de:
$30.000 a $20.000.
El precio disminuyó:
10 %.
Pero el margen en pesos por unidad disminuyó:
33,3 %.
Esta diferencia es fundamental.
AHORA VEAMOS CUÁNTO TIENE QUE VENDER
Antes del descuento:
100 unidades × $30.000 = $3.000.000
de margen antes de otros gastos.
Después del descuento, cada unidad deja:
$20.000.
Para obtener nuevamente $3 millones necesita vender:
150 unidades.
Es decir:
ANTES → 100 UNIDADES
DESPUÉS → 150 UNIDADES
Necesita vender:
50 % MÁS UNIDADES
para recuperar el mismo margen total.
Y todo comenzó con:
“SOLO VAMOS A DAR 10 % DE DESCUENTO”.
¿CÓMO ME AFECTA?
Si el descuento aumenta suficientemente el volumen de ventas, puede ser una buena estrategia.
Pero si las ventas aumentan solamente:
10 % o 20 %,
podría estar trabajando más para ganar menos.
EJEMPLO
Sin promoción:
100 unidades × $100.000 = $10 millones en ventas
Margen por unidad → $30.000
Margen total → $3 millones.
Con descuento:
120 unidades × $90.000 = $10,8 millones en ventas
Parece excelente.
Las ventas en pesos aumentaron:
$800.000.
Pero:
120 × $20.000 = $2,4 millones
de margen.
Entonces ocurrió algo curioso:
VENDIÓ MÁS DINERO
VENDIÓ MÁS UNIDADES
pero:
LE QUEDÓ MENOS MARGEN.
Antes → $3 millones
Después → $2,4 millones.
EL DESCUENTO SALE DE ALGÚN LUGAR
Cuando usted reduce el precio, alguien absorbe esa reducción.
Si el proveedor no redujo su precio y los demás costos permanecieron iguales, normalmente sale inicialmente de:
SU MARGEN.
Por eso un descuento no debería decidirse únicamente pensando:
“EL CLIENTE LO VA A AGRADECER”.
También debe preguntarse:
“¿MI NEGOCIO PUEDE SOPORTARLO?”
NO TODOS LOS PRODUCTOS SOPORTAN EL MISMO DESCUENTO
Producto A:
Precio → $100.000
Costo → $50.000
Margen inicial → $50.000
Producto B:
Precio → $100.000
Costo → $90.000
Margen inicial → $10.000
Ahora aplique un descuento de:
10 %.
Nuevo precio:
$90.000.
Producto A:
$90.000 - $50.000 = $40.000
Todavía conserva margen antes de otros gastos.
Producto B:
$90.000 - $90.000 = $0.
En este ejemplo, la misma promoción produce consecuencias completamente diferentes.
Por eso:
UN DESCUENTO GENERAL PARA TODOS LOS PRODUCTOS PUEDE SER UNA MALA DECISIÓN.
¿QUÉ PUEDO HACER?
Antes de autorizar un descuento, conozca por lo menos:
PRECIO NORMAL
COSTO
MARGEN ACTUAL
NUEVO PRECIO
NUEVO MARGEN
VENTAS ADICIONALES NECESARIAS.
Con esas seis cifras puede evaluar mucho mejor la promoción.
UNA FÓRMULA SENCILLA
Si quiere mantener el mismo margen total:
MARGEN TOTAL ACTUAL ÷ NUEVO MARGEN POR UNIDAD = UNIDADES QUE NECESITA VENDER.
Ejemplo:
Margen total que normalmente obtiene:
$6 millones.
Nuevo margen después del descuento:
$20.000 por unidad.
Necesita vender:
300 unidades
para conservar esos $6 millones.
Ahora compare con su venta normal.
Si normalmente vende:
200 unidades,
la promoción necesita aumentar el volumen aproximadamente:
50 %.
Entonces aparece la pregunta comercial correcta:
¿ES REALISTA ESPERAR 100 VENTAS ADICIONALES POR ESTE DESCUENTO?
CUIDADO CON LOS DESCUENTOS PERMANENTES
Si todos los meses anuncia:
10 % DE DESCUENTO
15 % DE DESCUENTO
20 % DE DESCUENTO,
puede ocurrir que el cliente deje de considerar el precio normal como el precio real.
Comienza a esperar:
LA PRÓXIMA PROMOCIÓN.
Entonces el descuento deja de ser excepcional y se convierte prácticamente en la nueva referencia de precio.
TAMBIÉN PUEDE AFECTAR LA PERCEPCIÓN DEL PRODUCTO
Dependiendo del mercado, reducir continuamente precios puede provocar que algunos compradores se pregunten:
“¿POR QUÉ SIEMPRE ESTÁ EN PROMOCIÓN?”
No sucede igual en todos los negocios.
Pero el precio también comunica información sobre:
posicionamiento + calidad percibida + exclusividad + estrategia comercial.
EXISTEN OTRAS FORMAS DE PROMOCIONAR
Antes de reducir directamente el precio, puede analizar alternativas como:
paquetes de productos
mayor cantidad por compra
beneficios por fidelidad
descuento condicionado a volumen
descuento por pronto pago
servicios adicionales
promociones sobre productos específicos.
No significa que estas alternativas siempre sean mejores.
Significa que existen formas diferentes de generar valor sin aplicar automáticamente el mismo porcentaje a todo.
EJEMPLO: DESCUENTO POR VOLUMEN
Precio normal:
$100.000
Cliente compra una unidad.
Si compra 10 unidades:
$95.000 cada una.
La empresa sacrifica parte del margen, pero recibe a cambio:
MAYOR VOLUMEN EN UNA SOLA OPERACIÓN.
Ahora puede evaluar si ese volumen reduce también:
costos comerciales + logística por unidad + tiempo de venta + inventario.
Entonces el descuento tiene una contraprestación económica.
DESCUENTO POR PRONTO PAGO
Supongamos:
Factura → $20 millones
Plazo → 90 días
Descuento por pago inmediato → 2 %.
Costo del descuento:
$400.000.
Recibe:
$19,6 millones hoy
en lugar de esperar $20 millones durante tres meses.
La decisión debe comparar:
$400.000
contra:
costo financiero de esperar + necesidad de caja + riesgo de cobro.
En algunas situaciones puede convenir.
En otras no.
Lo importante es:
HACER LA CUENTA.
CUIDADO CON LAS COMISIONES
Imagine que vende mediante una plataforma.
Precio:
$100.000
Costo del producto:
$60.000
Descuento:
10 %
Precio final:
$90.000.
Pero además existe una comisión de venta.
Entonces el margen real será inferior a los:
$30.000
que aparentemente quedan entre $90.000 y $60.000.
Antes de lanzar la promoción debe incorporar todos los costos directamente relacionados con esa venta.
EL DESCUENTO TAMBIÉN PUEDE ATRAER AL CLIENTE EQUIVOCADO
Supongamos que una promoción genera muchas ventas.
Pero esos compradores solamente aparecen cuando existe:
30 % DE DESCUENTO
y nunca regresan a precio normal.
La promoción produjo volumen, pero posiblemente no produjo:
FIDELIZACIÓN RENTABLE.
Por eso después de una campaña también debería medirse:
cuántos clientes nuevos llegaron
cuántos regresaron
qué compraron después
cuánto margen dejaron.
NO MIDA UNA PROMOCIÓN SOLAMENTE POR LAS VENTAS
Campaña A:
Ventas → $100 millones
Campaña B:
Ventas → $130 millones.
Aparentemente B ganó.
Pero supongamos:
Margen A → $30 millones
Margen B → $22 millones.
Ahora la lectura cambia.
Por eso una promoción debería evaluarse por:
VENTAS + UNIDADES + MARGEN + CLIENTES NUEVOS + RECOMPRA + EFECTIVO GENERADO.
CONSEJO ECONÓMICO
Antes de anunciar:
“20 % DE DESCUENTO EN TODO”,
haga primero una simulación.
Por cada producto importante escriba:
Concepto Sin descuento Con descuento Precio $100.000 $90.000 Costo $70.000 $70.000 Margen por unidad $30.000 $20.000 Unidades necesarias para obtener $3 millones 100 150
Esta pequeña tabla puede evitar promociones que aumenten las ventas mientras destruyen el margen.
PARA RECORDAR
Un descuento no es gratis.
Y su verdadero costo no se mide únicamente por el porcentaje que aparece en el anuncio.
La pregunta no debe ser:
“¿CUÁNTO DESCUENTO PUEDO DAR?”
Debe ser:
“¿CUÁNTO MÁS TENGO QUE VENDER PARA QUE ESTE DESCUENTO VALGA LA PENA?”
Porque una promoción exitosa no es necesariamente la que llena el negocio de pedidos.
Es la que, después de pagar los costos asociados:
GENERA UN MEJOR RESULTADO PARA EL NEGOCIO.
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