LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR BAJÓ EN AGOSTO: SIGUE POSITIVA, PERO LOS HOGARES SE VOLVIERON MÁS CAUTELOSOS
LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR BAJÓ EN AGOSTO: SIGUE POSITIVA, PERO LOS HOGARES SE VOLVIERON MÁS CAUTELOSOS Categoría: Economía – Consumo / Tips Económicos Dato: Encuesta de Opini
LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR BAJÓ EN AGOSTO: SIGUE POSITIVA, PERO LOS HOGARES SE VOLVIERON MÁS CAUTELOSOS
Categoría: Economía – Consumo / Tips Económicos Dato: Encuesta de Opinión del Consumidor – agosto de 2026 Fecha de publicación: 16 de septiembre de 2026 Entidad: Fedesarrollo Impacto: Comerciantes, empresas de consumo, constructoras, concesionarios, emprendedores y hogares
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
La confianza de los consumidores colombianos perdió fuerza en agosto.
El Índice de Confianza del Consumidor –ICC– se ubicó en 15,5 %, frente a 20,7 % en julio, una disminución de 5,2 puntos porcentuales.
Sin embargo, el indicador continúa en terreno positivo y se encuentra 17,9 puntos porcentuales por encima de agosto de 2025, cuando había registrado -2,4 %.
La lectura correcta, entonces, no es que los consumidores hayan perdido completamente la confianza.
La señal es más precisa:
LOS HOGARES SIGUEN MOSTRANDO CONFIANZA, PERO SON MENOS OPTIMISTAS QUE HACE UN MES.
¿QUÉ MIDE LA CONFIANZA DEL CONSUMIDOR?
El indicador elaborado por Fedesarrollo se construye a partir de una encuesta que consulta a los hogares sobre su situación económica actual y sobre lo que esperan para los próximos meses.
Por eso no mide directamente:
ventas + ingresos + inflación + empleo.
Mide principalmente percepciones y expectativas.
Esto es importante porque las expectativas pueden influir en decisiones reales.
Una familia que se siente segura sobre sus ingresos futuros puede estar más dispuesta a realizar una compra importante.
Otra que teme una situación económica más difícil puede decidir:
ahorrar + aplazar una compra + reducir gastos + evitar nuevas deudas.
¿POR QUÉ CAYÓ LA CONFIANZA?
La reducción de agosto estuvo explicada principalmente por un deterioro de las expectativas.
El componente de expectativas del consumidor disminuyó 7,7 puntos porcentuales, mientras el indicador de condiciones económicas actuales cayó 1,6 puntos frente a julio.
Esto introduce una diferencia importante:
cómo creo que estoy hoy
no es necesariamente igual a
cómo creo que estaré mañana.
Y para las empresas, ambas percepciones importan.
NO TODAS LAS COMPRAS SE MOVIERON EN LA MISMA DIRECCIÓN
Aquí aparece la parte más interesante del informe.
En agosto, la disposición de los hogares para comprar muebles y electrodomésticos mejoró: el balance pasó de 1,7 % a 4,2 %.
La disposición para comprar vehículos también mejoró, al pasar de -21,3 % a -18,6 %.
En cambio, la disposición para comprar vivienda se deterioró y llegó a -25,7 %, frente a -22,2 % en julio.
Esto demuestra que hablar simplemente de:
“EL CONSUMIDOR”
puede ser demasiado general.
Una misma familia puede estar dispuesta a comprar una nevera y, simultáneamente, considerar que no es un buen momento para comprar vivienda.
TIP ECONÓMICO – NO CONFUNDA CONFIANZA CON CAPACIDAD DE COMPRA
Una persona puede querer comprar un producto y no tener capacidad financiera para hacerlo.
También puede ocurrir lo contrario:
tener dinero disponible y decidir no gastar porque existe incertidumbre.
Por eso existen dos preguntas diferentes:
¿QUIERE COMPRAR?
y
¿PUEDE COMPRAR?
Para una empresa, comprender esa diferencia es fundamental.
EJEMPLO
Una familia quiere comprar un electrodoméstico de:
$4.000.000.
Tiene tres posibilidades:
pagar de contado
usar tarjeta de crédito
aplazar la compra.
Si considera que su empleo y sus ingresos futuros son estables, puede decidir comprar.
Si teme una reducción futura de ingresos, puede conservar los $4 millones como ahorro.
El precio del producto no cambió.
Lo que cambió fue la percepción de la familia sobre el futuro.
¿POR QUÉ ESTA NOTICIA LE IMPORTA A UNA EMPRESA?
Porque las ventas no dependen únicamente de:
precio + producto + publicidad.
También dependen de la disposición del cliente para gastar.
Cuando la confianza disminuye, algunas compras pueden aplazarse, especialmente las que:
son costosas + requieren crédito + pueden esperar.
Por eso sectores como vivienda, vehículos, muebles y electrodomésticos suelen prestar especial atención a las expectativas de los consumidores.
TIP ECONÓMICO – SEPARE NECESIDAD DE DESEO
Para entender qué tan vulnerable puede ser su negocio a una caída de la confianza, clasifique sus productos.
Compra necesaria: difícil de aplazar.
Ejemplo:
alimentos básicos.
Compra reemplazable: puede aplazarse algún tiempo.
Ejemplo:
cambiar una nevera que todavía funciona.
Compra discrecional: depende mucho más de la decisión del consumidor.
Ejemplo:
comprar un televisor adicional.
Mientras más fácil sea aplazar la compra de su producto, mayor importancia pueden tener la confianza del consumidor y las condiciones de crédito.
UNA SEÑAL INTERESANTE: COMERCIO Y CONFIANZA NO ESTÁN DICIENDO EXACTAMENTE LO MISMO
En la noticia anterior sobre comercio vimos que las ventas reales minoristas crecieron 5,3 % anual en julio.
Ahora observamos que la confianza del consumidor disminuyó en agosto.
No existe contradicción.
Primero, corresponden a meses distintos.
Segundo, uno mide ventas efectivamente realizadas y el otro mide percepciones y expectativas.
Por eso pueden utilizarse conjuntamente:
ventas → qué está comprando actualmente el consumidor.
confianza → cómo percibe su situación y el futuro.
TIP ECONÓMICO – NO ESPERE A QUE BAJEN LAS VENTAS PARA PREGUNTARLE AL CLIENTE
Una empresa puede detectar cambios antes de que aparezcan completamente en su facturación.
Observe:
cotizaciones que no se convierten en ventas
clientes que preguntan más por financiación
compras de menor valor
mayor búsqueda de promociones
aplazamiento de pedidos
aumento del tiempo para tomar una decisión.
Estas señales pueden mostrar que el consumidor se está volviendo más cauteloso.
EJEMPLO: LA TASA DE CONVERSIÓN
Una empresa recibe:
1.000 cotizaciones
y concreta:
300 ventas.
Su tasa de conversión es:
300 ÷ 1.000 = 30 %.
Al mes siguiente recibe nuevamente 1.000 cotizaciones, pero concreta:
220 ventas.
Conversión:
22 %.
La cantidad de personas interesadas no cambió.
Lo que cambió fue la cantidad que finalmente decidió comprar.
Esa información puede ser incluso más útil para el negocio que observar únicamente las ventas totales.
PARA LOS HOGARES TAMBIÉN EXISTE UNA LECCIÓN
Cuando existe incertidumbre económica, no todas las compras deben suspenderse.
La decisión depende de:
necesidad + ahorro disponible + estabilidad de ingresos + costo del crédito + capacidad de pago.
Antes de financiar una compra importante conviene calcular:
CUOTA MENSUAL ÷ INGRESO DISPONIBLE.
No existe un porcentaje universal que determine por sí solo si una deuda es conveniente, porque cada hogar tiene obligaciones diferentes.
Lo importante es saber cuánto ingreso queda después de cubrir:
vivienda + alimentación + servicios + transporte + otras deudas + ahorro básico.
TIP ECONÓMICO – UNA CUOTA “QUE CABE” HOY PUEDE NO CABER MAÑANA
Supongamos:
Ingreso familiar:
$6.000.000.
Gastos habituales:
$5.000.000.
Disponible:
$1.000.000.
Una nueva obligación mensual de:
$800.000
parece posible.
Pero dejaría solamente:
$200.000
para enfrentar imprevistos.
Si aparece una reparación, una reducción temporal de ingresos o un gasto extraordinario, el presupuesto puede quedar rápidamente en déficit.
La pregunta no es solamente:
“¿PUEDO PAGAR LA CUOTA?”
También:
“¿QUÉ MARGEN ME QUEDA DESPUÉS DE PAGARLA?”
¿QUÉ DEBE HACER UNA EMPRESA?
Si vende directamente al consumidor, puede empezar a medir:
número de clientes + ticket promedio + tasa de conversión + compras financiadas + devoluciones + descuentos necesarios para cerrar ventas.
Estas cifras permiten saber si el consumidor de su negocio también está volviéndose más cauteloso.
Porque el indicador nacional sirve como señal.
Pero la información de sus propios clientes debe confirmar qué está ocurriendo realmente dentro de la empresa.
ESTADO ACTUAL
En agosto de 2026, el Índice de Confianza del Consumidor de Fedesarrollo se ubicó en 15,5 %, disminuyendo 5,2 puntos porcentuales frente a julio, cuando había sido de 20,7 %.
A pesar de la reducción mensual, el indicador continúa 17,9 puntos porcentuales por encima del nivel registrado en agosto de 2025.
La disposición para comprar vivienda se deterioró, mientras mejoró la disposición para adquirir muebles y electrodomésticos y, en menor medida, vehículos.
CONCLUSIÓN
La confianza del consumidor sigue siendo positiva, pero agosto dejó una señal de moderación.
Para las empresas, esto significa que no basta con observar si las ventas suben o bajan.
También conviene preguntar:
¿MIS CLIENTES ESTÁN TARDANDO MÁS EN DECIDIR?
¿PIDEN MÁS FINANCIACIÓN?
¿BUSCAN PRODUCTOS MÁS BARATOS?
¿ESTÁ BAJANDO MI TASA DE CONVERSIÓN?
Porque muchas veces el consumidor no deja de comprar de un día para otro.
Primero se vuelve más cuidadoso.
Y ese cambio de comportamiento puede aparecer antes en las cotizaciones, las promociones y las decisiones aplazadas que en las cifras finales de ventas.
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