ANTES DE COMPRAR A CUOTAS, CALCULE CUÁNTO TIEMPO TENDRÁ QUE TRABAJAR PARA PAGARLO
ANTES DE COMPRAR A CUOTAS, CALCULE CUÁNTO TIEMPO TENDRÁ QUE TRABAJAR PARA PAGARLO Cuando compramos algo financiado solemos mirar: EL PRECIO o: EL VALOR DE LA CUOTA.
ANTES DE COMPRAR A CUOTAS, CALCULE CUÁNTO TIEMPO TENDRÁ QUE TRABAJAR PARA PAGARLO
Cuando compramos algo financiado solemos mirar:
EL PRECIO
o:
EL VALOR DE LA CUOTA.
Pero existe otra forma muy sencilla de entender el verdadero peso de una compra:
CONVERTIR SU PRECIO EN TIEMPO DE TRABAJO.
Porque el dinero que utilizamos para pagar una compra representa horas, días o meses de nuestros ingresos futuros.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
Imagine una persona que recibe:
$4 millones mensuales.
Quiere comprar un celular de:
$3 millones.
Puede pensar:
“CUESTA $3 MILLONES”.
Pero también puede preguntarse:
¿CUÁNTO TIEMPO DE MI TRABAJO REPRESENTAN ESOS $3 MILLONES?
Si utilizáramos simplemente su ingreso mensual como referencia:
$3 millones ÷ $4 millones = 0,75 meses de ingreso.
Es decir, el precio equivale aproximadamente al:
75 % DE UN MES COMPLETO DE INGRESO.
Pero todavía falta algo importante.
SU INGRESO COMPLETO NO ESTÁ DISPONIBLE PARA COMPRAR
Supongamos:
Ingreso mensual → $4 millones
Gastos esenciales y obligaciones → $3,2 millones
Dinero que realmente puede destinar a otros objetivos:
$800.000 mensuales.
Ahora compare nuevamente el celular de:
$3 millones.
$3.000.000 ÷ $800.000 = 3,75 meses.
La compra ya no representa simplemente:
75 % DE UN MES DE INGRESO.
Representa casi:
CUATRO MESES DEL DINERO QUE REALMENTE LE QUEDA DISPONIBLE, bajo este ejemplo.
Esa segunda comparación puede ser mucho más útil.
¿CÓMO ME AFECTA?
Una compra puede parecer pequeña cuando se divide en cuotas.
Ejemplo:
Producto → $3 millones
Cuota → $150.000.
La reacción puede ser:
“SON SOLO $150.000 AL MES”.
Pero si existen:
24 cuotas,
estará comprometiendo una parte de sus ingresos durante:
DOS AÑOS.
Y si además la financiación genera intereses u otros costos, el total pagado puede superar el precio inicial.
Por eso no pregunte solamente:
¿PUEDO PAGAR $150.000 ESTE MES?
Pregunte:
¿QUIERO COMPROMETER $150.000 DE MIS PRÓXIMOS 24 MESES PARA ESTA COMPRA?
LAS CUOTAS PEQUEÑAS PUEDEN ESCONDER GRANDES COMPROMISOS
Imagine:
Celular → $150.000 mensuales
Televisor → $120.000
Muebles → $180.000
Ropa → $100.000
Electrodoméstico → $140.000
Individualmente ninguna cuota parece enorme.
Pero juntas:
$150.000 + $120.000 + $180.000 + $100.000 + $140.000 =
$690.000 MENSUALES.
Si su ingreso es:
$4 millones,
ya comprometió aproximadamente:
17,25 % de su ingreso mensual
solamente en estas compras financiadas.
Y todavía faltan:
vivienda + alimentación + servicios + transporte + otras deudas + ahorro.
EL PROBLEMA NO ES UNA CUOTA: ES LA SUMA DE TODAS
Por eso conviene llevar una lista de obligaciones mensuales.
Compra Cuota mensual Cuotas pendientes Celular $150.000 18 Televisor $120.000 10 Muebles $180.000 22 Electrodoméstico $140.000 8 Otras compras $100.000 6
Total mensual:
$690.000.
Esta tabla permite ver algo que cada compra por separado oculta:
CUÁNTO DE SU INGRESO FUTURO YA ESTÁ COMPROMETIDO.
¿QUÉ SIGNIFICA COMPROMETER INGRESO FUTURO?
Cuando compra hoy y paga durante los próximos 24 meses, está utilizando parte del dinero que espera recibir:
MAÑANA.
La compra ocurre hoy.
Pero el esfuerzo financiero continúa durante:
MESES O AÑOS.
Por eso financiar consumo significa, en términos sencillos:
TRAER CONSUMO DEL FUTURO AL PRESENTE Y PAGARLO CON INGRESOS FUTUROS.
ESO NO SIGNIFICA QUE COMPRAR A CUOTAS SEA SIEMPRE MALO
La financiación puede ser útil.
Puede permitir adquirir:
una herramienta de trabajo
un equipo necesario
un electrodoméstico indispensable
un activo que sería difícil pagar de contado.
La pregunta no es:
“¿DEBO EVITAR TODAS LAS CUOTAS?”
La pregunta es:
“¿ESTA COMPRA JUSTIFICA COMPROMETER MIS INGRESOS FUTUROS?”
HAGA LA PRUEBA DEL TIEMPO
Antes de comprar algo no esencial, haga esta cuenta:
PRECIO TOTAL ÷ DINERO LIBRE MENSUAL
Supongamos:
Precio → $5 millones
Dinero libre después de gastos esenciales → $1 millón mensual
Resultado:
5 meses.
Ahora formule la decisión de otra manera:
En lugar de:
“CUESTA $5 MILLONES”,
diga:
“ESTO EQUIVALE APROXIMADAMENTE A CINCO MESES DEL DINERO QUE ME QUEDA DESPUÉS DE CUBRIR MIS GASTOS ESENCIALES”.
¿Todavía lo quiere?
Puede que sí.
Pero ahora está tomando la decisión con una medida adicional.
HAGA OTRA PREGUNTA: ¿CUÁNTO TIEMPO LO VOY A USAR?
Imagine:
Producto A:
Costo → $2 millones
Uso esperado → 5 años.
Producto B:
Costo → $1 millón
Uso esperado → 3 meses.
El producto B cuesta la mitad.
Pero eso no significa automáticamente que sea económicamente más conveniente.
El precio debe relacionarse también con:
UTILIDAD + FRECUENCIA DE USO + DURACIÓN.
EJEMPLO
Herramienta de trabajo:
Costo → $3 millones
Uso → prácticamente todos los días durante varios años.
Objeto de moda:
Costo → $3 millones
Uso → posiblemente ocasional.
El precio es idéntico.
El valor que cada compra produce para la persona puede ser completamente diferente.
Por eso:
PRECIO Y VALOR NO SON LO MISMO.
ANTES DE FINANCIAR ALGO, PREGÚNTESE SI DURARÁ MÁS QUE LA DEUDA
Imagine financiar un producto durante:
36 meses.
Después de:
12 meses
ya no lo utiliza.
Pero quedan:
24 meses de cuotas.
Ahora está pagando algo que dejó de generar utilidad para usted hace dos años.
Una pregunta muy útil antes de comprar es:
¿PROBABLEMENTE SEGUIRÉ UTILIZANDO ESTO CUANDO TERMINE DE PAGARLO?
ESTO ES MUY IMPORTANTE EN TECNOLOGÍA
Algunos productos tecnológicos pueden perder valor rápidamente.
Imagine:
Equipo → $6 millones
Financiación → 36 meses.
Después de dos años aparece una nueva necesidad y quiere reemplazarlo.
Pero todavía quedan:
12 meses de deuda.
Puede terminar acumulando:
LA CUOTA DEL EQUIPO ANTERIOR + LA CUOTA DEL NUEVO.
Así comienza una cadena de obligaciones.
CUIDADO CON CAMBIAR UN PRODUCTO ANTES DE TERMINAR DE PAGAR EL ANTERIOR
Vehículo actual:
Cuotas pendientes → $20 millones.
Decide cambiarlo.
Si esa obligación termina incorporándose directa o indirectamente a una nueva financiación, puede empezar la siguiente compra:
ARRASTRANDO PARTE DE LA DEUDA ANTERIOR.
El nuevo producto puede parecer accesible porque nuevamente se distribuye en muchas cuotas.
Pero su endeudamiento puede estar creciendo sin que lo perciba claramente.
EL DINERO DISPONIBLE TAMBIÉN TIENE OTROS DESTINOS
Supongamos que le quedan:
$1 millón mensuales
después de cubrir sus gastos esenciales.
Puede utilizarlo para:
comprar a cuotas
o:
crear un fondo de emergencia
o:
reducir una deuda
o:
ahorrar para una vivienda
o:
invertir
o:
estudiar.
Cada peso solamente puede utilizarse una vez.
Por eso toda compra implica:
RENUNCIAR TEMPORALMENTE A OTRAS POSIBILIDADES.
¿QUÉ PUEDO HACER?
Antes de realizar una compra importante, complete estas preguntas:
PRECIO TOTAL → $______
COSTO TOTAL SI LA FINANCIO → $______
CUOTA MENSUAL → $______
MESES DE FINANCIACIÓN → ______
DINERO QUE ME QUEDA LIBRE CADA MES → $______
MESES DE DINERO LIBRE QUE REPRESENTA LA COMPRA → ______
TIEMPO QUE ESPERO UTILIZAR EL PRODUCTO → ______
Ahora tiene una fotografía mucho más completa.
PRUEBE ESPERAR ANTES DE COMPRAR
Para compras no urgentes puede aplicar una regla personal:
ESPERAR 24 HORAS, 7 DÍAS O EL PLAZO QUE USTED DEFINA ANTES DE DECIDIR.
Mientras mayor sea la compra, mayor puede ser el tiempo de reflexión.
Muchas compras impulsivas pierden atractivo cuando desaparece la emoción inicial.
Si después de esperar continúa queriéndola y cabe dentro de su presupuesto, la decisión será más consciente.
OTRA ESTRATEGIA: PAGUE PRIMERO LA CUOTA A USTED MISMO
Supongamos que quiere comprar algo cuya cuota sería:
$500.000 mensuales.
Antes de financiarlo, si la compra puede esperar, ahorre:
$500.000 durante cuatro meses.
Resultado:
$2 millones.
Ahora consiguió tres cosas:
PROBÓ QUE PUEDE VIVIR SIN ESOS $500.000
CREÓ UNA CUOTA INICIAL O AHORRO
y:
TUVO CUATRO MESES PARA DECIDIR SI REALMENTE QUERÍA COMPRAR.
TAMBIÉN SIRVE PARA EMPRESARIOS
Empresa quiere comprar un equipo:
Precio → $50 millones
Dinero libre mensual generado por la operación → $10 millones.
El equipo representa aproximadamente:
5 meses de ese flujo libre, simplificando.
Pero si la empresa tiene compromisos futuros importantes, no significa que pueda destinar los cinco meses completos a la compra.
La comparación simplemente ayuda a dimensionar:
QUÉ TAN GRANDE ES LA INVERSIÓN EN RELACIÓN CON LA CAPACIDAD FINANCIERA DEL NEGOCIO.
CONSEJO ECONÓMICO
La próxima vez que vea:
“LLÉVELO HOY POR SOLO $199.000 AL MES”,
no mire solamente los:
$199.000.
Pregunte:
¿CUÁNTOS MESES?
¿CUÁNTO PAGARÉ EN TOTAL?
¿CUÁNTO REPRESENTA FRENTE AL DINERO QUE REALMENTE ME QUEDA CADA MES?
¿SEGUIRÉ UTILIZÁNDOLO CUANDO TERMINE DE PAGARLO?
¿QUÉ OTRA COSA PODRÍA HACER CON ESE DINERO?
PARA RECORDAR
El precio de una compra puede expresarse en pesos.
Pero también puede expresarse en:
MESES DE TRABAJO
MESES DE AHORRO
MESES DE INGRESO DISPONIBLE
Y OPORTUNIDADES A LAS QUE ESTÁ RENUNCIANDO.
Cuando empieza a pensar de esa manera, una cuota deja de parecer simplemente:
“$150.000 AL MES”.
Se convierte en:
UNA PARTE DE SU INGRESO FUTURO QUE YA ESTÁ DECIDIENDO HOY.
Y esa puede ser una de las preguntas más útiles antes de comprar:
¿ESTO VALE EL TIEMPO DE TRABAJO QUE NECESITO PARA PAGARLO?
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