ANTES DE INVERTIR, PAGUE PRIMERO LAS DEUDAS QUE MÁS LE CUESTAN
Es común escuchar:
“TENGO UN DINERO DISPONIBLE, ¿EN QUÉ LO INVIERTO?”
Pero antes de buscar una inversión conviene hacer otra pregunta:
¿CUÁNTO ESTOY PAGANDO POR MIS DEUDAS?
Puede ocurrir que una persona busque obtener una rentabilidad de:
8 %, 10 % O 12 %
mientras mantiene una deuda que le cuesta considerablemente más.
En ese caso, reducir determinadas deudas puede producir un beneficio financiero más claro que buscar una nueva inversión.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
Imagine:
Dinero disponible → $10 millones
Deuda → $10 millones
Supongamos, solamente para explicar el concepto:
Costo efectivo de la deuda → 20 % anual
Alternativa de inversión → 10 % anual esperado.
Si mantiene la deuda para invertir los $10 millones, está pagando un costo financiero mayor que la rentabilidad esperada de la inversión.
Simplificando:
Costo de la deuda → $2 millones
Rendimiento esperado de la inversión → $1 millón
Diferencia:
-$1 millón.
Además, la inversión puede tener:
RIESGO + COSTOS + IMPUESTOS + RENTABILIDAD NO GARANTIZADA.
Mientras que el costo contractual de la deuda es una obligación que deberá atender.
¿CÓMO ME AFECTA?
A veces queremos invertir porque sentimos que:
“EL DINERO TIENE QUE PRODUCIR”.
Es correcto buscar que nuestros recursos sean productivos.
Pero cancelar una deuda costosa también puede mejorar nuestra situación económica.
Si una obligación le genera intereses elevados, cada peso de capital que logra reducir puede disminuir los intereses futuros, de acuerdo con las condiciones específicas del crédito.
EJEMPLO SENCILLO
Supongamos una deuda de:
$20 millones
con un costo hipotético del:
24 % E.A.
Y dispone de:
$5 millones.
Tiene dos alternativas conceptuales.
ALTERNATIVA A
Invertir los $5 millones esperando obtener:
10 % anual.
Rendimiento esperado:
aproximadamente $500.000, antes de costos, impuestos y demás factores.
ALTERNATIVA B
Utilizar los $5 millones para reducir una deuda cuyo costo es mucho mayor.
El análisis económico debería comparar:
LO QUE ESPERA GANAR INVIRTIENDO
contra:
LO QUE PUEDE DEJAR DE PAGAR EN COSTOS FINANCIEROS AL REDUCIR LA DEUDA.
No basta con preguntar:
“¿CUÁNTO RENTABILIZA LA INVERSIÓN?”
NO TODAS LAS DEUDAS DEBEN TRATARSE IGUAL
Este punto es fundamental.
No es lo mismo una deuda con un costo elevado que una financiación con condiciones muy favorables.
Imagine:
Deuda A → costo hipotético 28 %
Deuda B → 15 %
Deuda C → 8 %.
Si dispone de recursos adicionales, financieramente puede ser razonable analizar primero:
LA DEUDA MÁS COSTOSA.
Pero también deben considerarse:
PLAZOS + GARANTÍAS + BENEFICIOS CONTRACTUALES + IMPUESTOS + LIQUIDEZ + POSIBILIDAD DE PAGOS ANTICIPADOS + SITUACIÓN PERSONAL.
Por eso no existe una regla que obligue a cancelar toda deuda inmediatamente.
UNA DEUDA BARATA PUEDE SER DIFERENTE
Supongamos:
Deuda → costo 7 %
Alternativa razonable para sus recursos → rentabilidad esperada superior, pero con determinado riesgo.
Aquí la decisión ya no es tan evidente.
Debe comparar:
RENTABILIDAD ESPERADA DESPUÉS DE COSTOS E IMPUESTOS
con:
COSTO EFECTIVO DE LA DEUDA
y además considerar:
EL RIESGO.
Porque el costo de la deuda puede ser conocido contractualmente, mientras que la rentabilidad de una inversión puede:
SUBIR + BAJAR + NO MATERIALIZARSE.
NO COMPARE UNA TASA SEGURA CON UNA RENTABILIDAD HIPOTÉTICA COMO SI FUERAN IGUALES
Imagine:
Deuda → 18 %
Alguien le ofrece una inversión diciendo:
“PUEDE DAR 20 %”.
Eso no significa automáticamente que sea mejor invertir.
Pregunte:
¿ESE 20 % ESTÁ GARANTIZADO?
¿QUÉ RIESGO TIENE?
¿PUEDO PERDER CAPITAL?
¿EXISTEN COMISIONES?
¿EXISTEN IMPUESTOS?
¿CUÁNDO PUEDO RETIRAR EL DINERO?
Dos porcentajes no son comparables únicamente porque:
20 ES MAYOR QUE 18.
LA DEUDA TIENE UN EFECTO QUE MUCHAS VECES NO VEMOS
Imagine una persona que paga:
$800.000 mensuales
por una deuda.
Cuando finalmente la termina, esos:
$800.000
dejan de estar comprometidos con el acreedor.
Ahora pueden dirigirse a:
AHORRO + INVERSIÓN + FONDO DE EMERGENCIA + OTROS OBJETIVOS.
Cancelar deuda no solamente reduce intereses.
También puede liberar:
FLUJO DE CAJA FUTURO.
EJEMPLO
Ingreso → $6 millones
Gastos normales → $4 millones
Cuotas de deuda → $1,2 millones
Disponible → $800.000.
Después de terminar una obligación cuya cuota era:
$500.000,
si todo lo demás permanece igual, el dinero disponible podría pasar a:
$1,3 millones mensuales.
Ahora existe una oportunidad.
Si esos $500.000 simplemente se convierten en nuevo consumo, el beneficio financiero puede desaparecer.
Si se destinan a:
OTRA DEUDA + AHORRO + INVERSIÓN,
pueden acelerar la construcción de patrimonio.
EVITE REEMPLAZAR UNA CUOTA TERMINADA POR UNA NUEVA
Esto ocurre con frecuencia.
Termina de pagar el vehículo:
“YA SE LIBERARON $900.000 MENSUALES”.
Inmediatamente compra otro vehículo y asume:
UNA NUEVA CUOTA DE $900.000.
Desde el punto de vista del presupuesto:
NUNCA RECUPERÓ ESOS $900.000.
Antes de asumir una nueva obligación, pruebe durante algunos meses dirigir la antigua cuota hacia:
AHORRO O INVERSIÓN.
Puede descubrir cuánto cambia su situación financiera cuando deja de pagarle permanentemente a un acreedor y empieza a:
PAGARSE A USTED MISMO.
¿QUÉ DEUDA PAGO PRIMERO?
Existen diferentes estrategias.
Una estrategia financiera consiste en priorizar:
LA DEUDA CON MAYOR COSTO EFECTIVO.
Por ejemplo:
Tarjeta A → 28 %
Crédito B → 18 %
Crédito C → 11 %.
Manteniendo los pagos exigidos en las demás obligaciones, los recursos adicionales pueden concentrarse en la deuda más costosa, siempre que las condiciones contractuales permitan la estrategia.
Cuando termina:
PASA A LA SIGUIENTE.
TAMBIÉN EXISTE UNA ESTRATEGIA MOTIVACIONAL
Algunas personas prefieren cancelar primero:
LA DEUDA MÁS PEQUEÑA.
¿Por qué?
Porque terminar rápidamente una obligación puede generar sensación de progreso y liberar una cuota.
Esta estrategia no necesariamente minimiza el costo financiero total.
Pero para algunas personas puede facilitar:
DISCIPLINA Y CONTINUIDAD.
Lo importante es entender la diferencia.
Una estrategia prioriza:
COSTO.
La otra puede priorizar:
MOTIVACIÓN.
NO DEJE SU CUENTA EN CERO PARA PAGAR UNA DEUDA
Supongamos:
Ahorros → $10 millones
Deuda → $10 millones.
Puede parecer evidente:
“PAGO TODO Y QUEDO EN CERO”.
Pero si esos $10 millones constituyen también su única reserva para:
VIVIENDA + ALIMENTACIÓN + EMERGENCIAS + FUNCIONAMIENTO DEL NEGOCIO,
podría quedar sin liquidez.
Después aparece un imprevisto de:
$3 millones
y debe:
ENDEUDARSE NUEVAMENTE.
Por eso la reducción de deuda debe coordinarse con:
UN NIVEL RAZONABLE DE LIQUIDEZ.
PRIMERO IDENTIFIQUE QUÉ DINERO REALMENTE ESTÁ DISPONIBLE
No utilice para pagar anticipadamente una deuda el dinero reservado para obligaciones próximas sin hacer antes el análisis.
Ejemplo:
Saldo bancario → $15 millones
Impuestos próximos → $5 millones
Gastos esenciales próximos → $4 millones
Fondo de emergencia → $3 millones
Dinero restante potencialmente disponible:
$3 millones.
Mirar únicamente el saldo habría producido la impresión de tener:
$15 millones disponibles.
No era así.
PARA LAS EMPRESAS LA DECISIÓN ES TODAVÍA MÁS DELICADA
Una empresa puede tener:
$100 millones
en caja y:
$80 millones
de deuda.
Cancelar inmediatamente toda la deuda puede parecer atractivo.
Pero si durante las próximas semanas necesita:
$60 millones
para:
NÓMINA + PROVEEDORES + IMPUESTOS + OPERACIÓN,
puede crear un problema de liquidez.
La empresa debe comparar:
COSTO DE LA DEUDA
con:
NECESIDAD DE CAPITAL DE TRABAJO + LIQUIDEZ + RENTABILIDAD DE LOS RECURSOS + RIESGO.
NO TODA DEUDA ES NECESARIAMENTE MALA
Una deuda puede financiar:
MAQUINARIA PRODUCTIVA
EXPANSIÓN RENTABLE
CAPITAL DE TRABAJO
EDUCACIÓN
VIVIENDA
u otros activos y proyectos.
La pregunta importante es:
¿QUÉ ESTÁ PRODUCIENDO ESA DEUDA Y CUÁNTO CUESTA?
Una deuda utilizada para financiar un activo productivo puede tener una lógica económica muy distinta de una deuda utilizada permanentemente para cubrir:
CONSUMO QUE SUPERA LOS INGRESOS.
CALCULE SU “RENTABILIDAD” POR DEJAR DE PAGAR INTERESES
Supongamos, de manera simplificada:
Deuda → $5 millones
Costo → 20 % anual
Si pudiera eliminar esa deuda, evitaría determinados intereses futuros asociados a ese capital.
Ese ahorro tiene valor económico.
Por eso, antes de buscar una inversión, pregunte:
¿TENGO ALGUNA DEUDA CUYO COSTO SEA SUPERIOR A LA RENTABILIDAD RAZONABLE QUE ESPERO OBTENER?
¿QUÉ PUEDO HACER?
Haga una tabla:
Deuda Saldo Tasa/costo Cuota Plazo pendiente Tarjeta $______ % $__ ____ Crédito vehículo $______ % $__ ____ Crédito personal $______ % $__ ____ Otra obligación $______ % $__ ____
Después identifique:
CUÁL ES MÁS COSTOSA
CUÁL PUEDE PAGARSE ANTICIPADAMENTE
CUÁL LIBERARÍA MÁS CAJA
CUÁL TIENE CONDICIONES ESPECIALES.
Ahora sí puede diseñar una estrategia.
CUANDO TERMINE UNA DEUDA, NO PIERDA LA CUOTA
Esta puede ser una de las reglas más poderosas.
Si estaba acostumbrado a pagar:
$600.000 mensuales
y termina la deuda, continúe separando:
$600.000.
Pero ahora diríjalos hacia:
AHORRO + INVERSIÓN + OTRA DEUDA + OBJETIVO FINANCIERO.
Su presupuesto ya había aprendido a vivir sin ese dinero.
Aproveche esa ventaja.
EJEMPLO
Cuota liberada:
$600.000 mensuales.
Si la dirige durante un año hacia ahorro:
$600.000 × 12 = $7,2 millones, antes de considerar cualquier rendimiento.
Durante tres años:
$21,6 millones, si mantuviera el mismo aporte.
La misma cantidad que antes construía patrimonio para un acreedor ahora puede comenzar a construir:
SU PROPIO PATRIMONIO.
CONSEJO ECONÓMICO
Antes de preguntarse:
“¿DÓNDE INVIERTO ESTE DINERO?”
haga primero este inventario:
DEUDAS + TASAS + CUOTAS + PLAZOS + LIQUIDEZ DISPONIBLE.
Después compare.
Puede descubrir que su primera gran decisión financiera no consiste en encontrar:
UNA INVERSIÓN EXTRAORDINARIA.
Puede consistir simplemente en dejar de pagar:
INTERESES INNECESARIAMENTE ALTOS.
PARA RECORDAR
Invertir busca hacer crecer su patrimonio.
Reducir una deuda costosa también puede ayudar a aumentarlo porque disminuye obligaciones y puede reducir costos financieros futuros.
Por eso no mire solamente:
CUÁNTO PODRÍA GANAR.
Mire también:
CUÁNTO ESTÁ PAGANDO.
A veces el dinero más fácil de conservar no es el que obtiene encontrando una inversión con mayor rentabilidad.
Es el que deja de salir de su bolsillo cuando elimina:
UNA DEUDA DEMASIADO COSTOSA.


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